1. Me masturbé observando a la mamá de Eusebio


    Fecha: 18/08/2017, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Ortiz, Fuente: CuentoRelatos

    ... insistió y tuve que salir, allí estaba ella preparándonos el desayuno, y no se veía molesta, actuaba normal, eso me tranquilizó porque estaba muy nervioso, ella llevaba el mismo pijama, pero esta vez llevaba el brasier.
    
    Desayunamos y luego fuimos a la piscina y Eusebio me dijo que anoche lo había pasado de maravilla y que había tenido relaciones con ella, y luego salió la mamá y no me pudo contar más.
    
    Ella llegó con otro bikini de espanto que no dejaba mucho para la imaginación, así que otra vez me haría sufrir por ponerme mi verga súper parada, tuve que salir corriendo a echarme un chapuzón.
    
    El teléfono de Eusebio sonó y al rato le dijo que volvería que tenía que salir, se acercó y me dijo “es ella, quiere que vaya a su casa ahora que sus padres salieron, distrae a mi madre” riéndose y se fue.
    
    Yo no quería salir de la piscina por la erección de mi pene, pero ella me llamó y me dijo que teníamos que hablar, salí, agarré la toalla y me tapé y fui a donde ella súper nervioso, para ver que me decía.
    
    Madre: Luis sabes que lo que hiciste anoche no está bien, verdad.
    
    Luis: si Sra. estoy muy apenado con usted no sé qué me pasó anoche, perdóneme no va volver a pasar más nunca, le ruego que no le diga Eusebio.
    
    Madre: bueno entiendo que son loqueras de la adolescencia, pero bueno ya está olvidado, y ahora para hacer las paces echame bronceador solar, que sabes que soy muy blanca y me quemo rápido.
    
    Se volteó, se acostó y dejó otra vez su bello culo a mi vista, ...
    ... agarré el bloqueador, se lo eché en su espalda y luego yo en mis manos y empecé a frotárselo en la espalda, cuando terminé me dijo que se lo echara en las piernas y así se lo hice, al tocar ese cuerpo tan rico mi erección eran tan fuerte que me dolía mi verga, y luego sube un poco más, y yo veía que ya todas sus piernas estaban, solo era su culo que le faltaba, así que con un poco de miedo subí y con mis dedos rozaba el pliegue de su piel que hacían separar sus piernas con el comienzo de su culo, y visto que no decía nada, me atrevía y subía cada vez más, hasta que llegué hasta sus nalguitas redonditas y paraditas y las frotaba con más fuerza y veía que con esos movimientos su bikini se iba metiendo en su rajita.
    
    Cada vez mis dedos estaban más cerca de su rajita, rozaban su agujerito anal y yo seguía, hasta que me dijo “está bien, ahora por delante por favor Luis”, se volteó y vi esas hermosas tetas tan cerca de mí, le eché bloqueador en sus hombros y empecé a frotarlo y disimuladamente con mis dedos rozaba sus tetas, estuve un rato, medio tocándole las tetas por el costado, y viendo crecer esos hermosos pezones, parecían dos ciruelitas por lo bien paraditas que estaban, luego bajé a su vientre y las piernas y mientras subía y frotaba más fuerte paso lo mismo de antes, su bikini se metía entre sus labios vaginales, y se notaban que eran grandes, disimuladamente me acercaba a ellos y sentía con mis dedos el comienzo de esos labios, cada vez estaba más cerca de ellos, que ...