1. Tratamiento para la cara


    Fecha: 02/01/2019, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Nancybella, Fuente: CuentoRelatos

    ... casa.
    
    Cuando llegamos dejé el auto afuera, es decir, no lo metí al garage pues supuse que tendría que llevar al individuo a donde viviese.
    
    Lo invité a pasar. El lugar donde yo vivo es discreto. Más de la mitad de los vecinos vienen de fuera y está de más decirles que en ocasiones he podido coger en la escalera o bien, chupar un pene en mi puerta sin que nadie moleste. Una o dos veces he bajado completamente desnuda y caliente por la escalera para ver si me encuentro a algún hombre o mujer caliente que quiera pasar un buen rato conmigo pero nunca ha ocurrido.
    
    Me ayudó con los libros al subir las escaleras pero yo sentía su mirada en mis piernas y culo pues mi falda era corta y además, iba tres o cuatro escalones detrás de mí.
    
    Al fin abrí la puerta del departamento y le invité a que se sentara. Me dijo que se llamaba Enrique y me trató como si me conociera de años aunque no hablaba mucho, parecía hablar más con la mirada. Yo guardé las cosas y le pregunté si quería una cerveza o un brandy. ¡No bebo licor! respondió y prefirió un vaso con agua. Yo fui a la cocina y bebí un vasito con brandy, mi bebida favorita y me preparé para lo peor. O lo mejor ¿quién lo sabía?
    
    En la sala habia una luz tenue. Las cortinas estaban corridas y nadie podía ver hacia adentro. Pero no ocurría nada y entonces, tuve que sacar un as bajo la manga y me dirigé hacia un librero y fue allí cuando él se levantó y me sujetó las caderas. Luego se repegó a mí y pude sentir su bulto. El chico ...
    ... era dotado, de eso no había duda. Yo me hice la sorprendida sin embargo ante el empuje del chico y que debido a eso sentía riquísimo lancé un gemido. Pasé mi mano sobre su pene cubierto por su pantalón.
    
    La cosa se fue encendiendo y de repente el muy fresco ya había metido su mano bajo mi blusa y comenzó a acariciarme los senos y pezones aún sin quitarme el sostén. En un movimiento sorprendente metió su mano bajo mi falda y jugueteó con su dedo en mi tanga blanca, golpeando con su dedo en mi vagina. Yo realmente estaba excitada y quería voltearme para quedar frente a él pero no lo permitía.
    
    Hizo a un lado la tanguita y jugó con su dedo en mi carnosa vagina y comencé a lubricarme. Aunque ya paso de los 40 mi cuerpo es juvenil pues me he cuidado mucho y trato de que mi piel esté suave. Apretaba mi nalga izquierda y seguía introduciendo su dedo en mi vagina. Yo estaba sorprendida porque me excitaba rápido pero quería accionar. Siguió metiendo el dedo en mi vagina y en ocasiones metía hasta dos y yo sentía desmayarme de placer.
    
    Por fin, pude voltear y acariciarle su pene con mi mano y en ocasiones con las dos mientras él rozaba mis labios y me besaba el cuello. Logré desabotonar su pantalón y bajé su calzoncillo para mirar su pene. Era grande pero no estaba completamente erecto. Desde luego que eso no sería un problema. Se resistió un poco pero logré ponerme en mis rodillas para comenzar a mamar su verga. Comencé a hacerlo y en cuestión de minutos estaba completamente ...