1. La virginidad de la sobrina de mi mujer


    Fecha: 08/08/2017, Categorías: Fetichismo Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    Esta historia la cuento en primera persona sin ser el protagonista.
    
    Había llegado como la brisa y se iba a convertir en tempestad. Era pelirroja. Medía sobre 1.70. Era delgadita, de ojos azules. Tenía tetas medianas, culo respingón y sus caderas eran generosas. Solía llevar el cabello recogido en dos trenzas y tenía pecas hasta en el carnet de identidad, aun así, era preciosa. Fue llegar Ella de vacaciones al chalet que tenemos en la playa e irse mi esposa a casa de una de nuestras hijas pues había tenido un accidente y necesitaba que cuidasen de nuestros dos nietos. La noche de su llegada estaba yo sentado en un sillón, en bata de casa, descalzo, mirando la Trece. Era sábado, y como no, estaban echando un western. Ella, recién duchada, con sus trencitas, con una bata de casa azul y zapatillas, estaba sentada a mi lado con un pc sobre las rodillas. Le pregunté:
    
    -¿Qué miras?
    
    Me enseñó lo que estaba viendo.
    
    -¿Qué te parece esta chica?
    
    -Guapa. ¿Quién es?
    
    -Natalia Dylan. 3 millones 700.000 dólares.
    
    -¿Es lo que gana al año?
    
    -Es lo que dieron por su virginidad en una subasta de Internet.
    
    -Hay gente para todo.
    
    -Quiero subastar la mía. ¿Piensas que me darían tanto como a Natalia?
    
    -No me metas en ese jardín que no me gustan esas flores.
    
    -Sólo quiero tu opinión. ¿Crees que valgo tanto cómo ella?
    
    -Una mujer no se debe vender, pero si me preguntas a quien escogería entre las dos, te escogería a ti, sin duda alguna.
    
    -Es todo lo que quería ...
    ... saber. ¿Me enseñas?
    
    -¿A qué?
    
    -A estar con un hombre. Ya miré en Internet y tengo mucha teoría pero práctica ninguna. Mira esto.
    
    Puso un video donde una morena, de pie, le estaba tocando la polla a un chico por encima de lo boxers, después le metía la mano dentro y lo pajeaba, para acto seguido agacharse, quitarle los boxers, cogerle el culo con las dos manos y empezar a hacerle una mamada.
    
    -¿Me dejas entrenar?
    
    Me quería usar y mi polla estaba de acuerdo porque ya se había puesto tiesa. Le respondí:
    
    -Si dijese que no sería un imbécil, y yo seré muchas cosa, pero imbécil, no.
    
    Se levantó, puso el pc sobre la mesita, y me dijo:
    
    -Ponte en pie.
    
    Me puse de pie. Le dio para atrás al video, luego al play, y mirando de reojo para él, me fue haciendo todo lo que la chica le hacía al chico. Cuando le quitó los boxers me quitó los míos y la bata. Me cogió las cachas con las dos manos, metió la polla en la boca y me la comenzó a chupar... La sacaba de la boca y me masturbaba con una mano... con las dos... con dos dedos... Me volvía a coger las cachas y me la mamaba... La metía toda en la boca... La cogía con una mano y lamía y chupaba mis pelotas... Se levantó, se quitó la bata y las bragas. ¡Qué belleza! Tetas redondas y duras con areolas color café con leche, pezones casi inexistentes y escaso pelirrojo vello púbico. Desnuda, me dijo:
    
    -Échate boca arriba en la alfombra.
    
    Lo veía venir porque la chica del video había echado al chico sobre la cama. Me eché boca ...
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