1. Sabía que me engañaba. Continuación.


    Fecha: 12/11/2018, Categorías: Infidelidad Autor: azulmarino60, Fuente: RelatosEróticos

    El amante que le puse en bandeja a mi mujer, Andrés, me lo contaba todo. Y después de algunas semanas follando con ella, me escribió un email en el que me decía que mi mujer le había propuesto hacer un trío, que si conocía a alguien dispuesto. En un principio lo dudó, pero mi mujer le habló de las ganas que tenía de hacer un trío y le dijo que se lo propondría a un amigo suyo y éste aceptó.
    
    Quedaron un día y ya tenían previsto dónde follarían los tres, tras tomar una copa y para hablar un poco se fueron a un apartamento del nuevo. Se sentaron en un sofá y mientras hablaban, mi mujer caliente perdida les iba tocando las piernas, ellos respondieron tocándole las tetas y las nalgas, mientras uno la besaba, el otro se entretenía en quitarle la falda y tocarle el coño húmedo. Mientras el nuevo, con los pantalones bajados, la besaba mi mujer le acariciaba la polla y notó que aunque no era muy grande, era una polla muy gorda,se bajó y empezó a comérsela. Andrés mientras tanto la tocaba y empezó a follársela en tanto mi mujer no dejaba de chupar el pollón del otro, no quería dejar de chupar, hasta que se corrió en su boca llenándosela de leche. Andrés tampoco pudo aguantar más y se corrió en el coño de mi mujer. Y mientras uno le comía el coño el otro le chupaba las tetas y la boca y se corrió como una loca.
    
    En esta primera vez con los dos, follaron otra vez tras descansar un rato y esta vez dejó que el nuevo le metiera su pollón en el coño...y Andrés me ha dicho que le ha encantado la polla de su amigo, que le proporciona un placer inmenso, que sus corridas son tremendas.
    
    En la próxima os contaré un nuevo encuentro entre los tres. Por supuesto, conservo los emails de Andrés donde me describe los polvos con mi mujer. A veces los vuelvo a leer y me excitan tanto que me masturbo. Al que quiera le envío algún email para que vea que es real lo que cuento. He aprendido que me gusta ser un cornudo y las aventuras de mi mujer me ponen a cien.
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