1. Mi viaje a España


    Fecha: 12/11/2018, Categorías: Intercambios Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... por el culo», me dijo sacando su picha de mi concha, yo me acomode mejor en la cama, levanté bien mis piernas y me pasé saliva por el chiquito. A mí me encanta cachar por el chiquito, me han metido todo tipo de pijas, grandes, chicas, gruesas, delgadas, y con todas disfruté muchísimo. Yo abría la boca, gemia, disfrutaba sintiendo como Eduardo me iba metiendo la picha por el chiquito, «así, así amor, cacha mi chiquito así que me gusta mucho», le decía entre gemidos de placer, hasta que me la metió toda. «Que placer, asi, que placer, que rico me cachas el chiquito», le decía entre gemidos, sintiendo como Eduardo movía su pija bien adentro de mi cola, yo me acariciaba la concha con fuerza, estaba disfrutando tanto, que no quería que deje de cacharme. Estaba disfrutando tanto con mis dedos acariciando mi concha y sintiendo la picha de Eduardo entrando y saliendo de mi chiquito, que no pude mas y tuve un tremendo orgasmo, hasta que llegó lo mejor, sentir como Eduardo gemia, removia su picha bien adentro de mi cola y como palpitaba. Me estaba llenando la cola de leche, que placer, estaba tan satisfecha y tan contenta de estar con mi amigo, que no lo podía creer. Pasaban los días y no dejábamos de cachar, se que tengo abierto el chiquito, pero Eduardo me lo abría más y yo estaba feliz. También notaba como Oscar lo miraba a Eduardo, no me molestaría que Eduardo se cache a mi hijo, pero no sabía si ya lo habian cachado o no, y me daba miedo que Eduardo sea el primero y le haga daño ...
    ... con su tremenda picha, hasta que me decidí e inventé una excusa para salir de casa y dejarlos solos, pero me llevé una llave. Cuando salgo, estuve unos diez o quince minutos dando vueltas, cuando regreso, entré con mucho sigilo, me quité los zapatos para no hacer ruido y escucho un quejido en la habitación de Oscar, se ve que habían dejado abierta la puerta para escuchar si regresaba, pero no me oyeron. Apenas me asomo y veo a mi hijo en el borde de la cama,. abriendo sus nalgas, y a Eduardo detrás de él, empujando suavemente, y a cada empujón mi hijo gemia y veía como lentamente le iba entrando la picha de Eduardo en la cola de mi hijo, hasta que después de varios empujones, Oscar pegaba sus nalgas contra el cuerpo de Eduardo. Yo sentía como me palpitaba la concha y se mojaba viendo a Eduardo sacar y meter su picha de la cola de mi hijo, y como mi hijo gemia de placer a medida que Eduardo lo cachaba. Yo me moría por entrar, chuparle la picha a Eduardo y que siga cachando a Oscar, pero no quería interrumpir el placer de mi hijo. Yo me empecé a tocar viendo la picha de Eduardo salir y entrar de la cola de mi hijo. Me tuve que ir y dejar de ver, porque tenía miedo de gritar de placer y se dieran cuenta que los estaba espiando, me encerre en el ascensor y lo trabe entre pisos y ahí terminé de masturbarme. Cuando volví, ellos estaban como si nada. A la noche le conté lo que había visto, pero que no me importaba, lo que quería saber es si había sido su primera vez o ya lo habían ...