1. Una mujer casada de mi pasado


    Fecha: 17/10/2018, Categorías: Lesbianas Autor: Un_Caballero, Fuente: CuentoRelatos

    Hola a todos amigos, espero que disfruten esta pequeña historia de cómo volví a culear con una riquísima zorrita del pasado. En este relato les contaré mi historia con una mujer casada muy rica.
    
    Durante mis estudios de juventud (mecánica) en el mismo centro de capacitación del gobierno aquí en Panamá, tuve una corta pero rica relación con una mujer con un cuerpo muy rico, voluptuosa y linda, con la que tuve un sexo bastante inocente e inexperto debido a mi edad (recién mayoría de edad cumplida) pero no por eso menos rico, recordaba especialmente la forma en que me mamaba la verga con esa boquita tan linda que tenía y su voluptuoso culo, Dios que rico culo que tenía, era una ricura verla en cuatro como rebotaba ese culo, en fin, nunca tuve la oportunidad de experimentar mucho más con ella ya que perdimos contacto a casi solo dos o tres meses de comenzar nuestro amorío.
    
    Ahora hace unos años, un día en que no me motivaba especialmente llegar a la oficina, mitad por pereza, mitad por el inicio de un resfriado, entre a clínicas hospital nacional, un centro de varios pisos en la ciudad, en búsqueda de consulta general. Debido a la gran cantidad de personas que esperaban por el ascensor decidí usar las escaleras y vaya que fue una gran elección, llegado al piso dos o tres del edificio, divisé un enorme culo con un cuerpo voluptuoso y ese hermoso rostro inolvidable, de aquella chica que con un año menos que yo, me hizo disfrutar muchísimo con su hermoso cuerpo, al verla ya ...
    ... con mucha experiencia sin dudar mantuve mi mirada fijada en sus ojos, mientras con una sonrisa traviesa como queriendo volver a hacerla mía en una cama, me acerque a ella.
    
    Ella: Wao, han pasado tantos años, ¿cómo estás? Mira estos son mis hijos.
    
    Por un momento, alucinaba de pensar que tuviera dos hijos, aunque segundos después pensé que con ese cuerpo tan hermoso y un rostro tan lindo, no tenía nada de sorprendente. Un poco nervioso, ya con la presencia de sus dos hermosos hijos ahí, la puse un poco al día de que había sido de mí y le pedí su número, creo que ella comprendiendo mis malas intenciones se negó con una sonrisa, con una tonta excusa de no tener celular (quien no tiene móvil en estos tiempos), sin ceder a las ganas le respondí.
    
    Yo: Seguro que te podré encontrar en redes sociales, te encuentras ahí seguro, ¿no?
    
    Ella con una sonrisa de sorpresa pero a la vez traviesa, me invitó a buscarla en redes sociales para mantener el contacto, educadamente despidiéndose de mí, frente a sus hijos (seguro ya estaban en edad de delatar). Con una sonrisa cómplice y un beso en la mejilla, lo más cerca de esa rica boca que aún recordaba y que tal vez estuvo de más de mi parte me despedí.
    
    Esa misma noche, una vez llegue a casa la busqué, llevándome la sorpresa de que aquella chica que recordaba hermosa, inexperta sexualmente y con cuerpo voluptuoso, se había casado con un hombre de fácil veinte o treinta años mayor a ella. Vi algunas fotos de la familia, tenían muchos ...
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