1. Orgullosa de mis tetas


    Fecha: 24/10/2022, Categorías: Jóvenes Tus Relatos Autor: Mari, Fuente: RelatosEroticos-Club

    A un sobrino, lo tengo loco ja ja ja ja ja ja
    Entrando en la adolescencia tiene a pleno sus hormonas y se calienta con cualquier cosa. Vive exitado y debe ser porque nunca la metió todavía.
    Me divierto, cada vez que se que lo voy a ver uso blusas o remeras de escote amplio y busco agacharme para que me vea las tetas.
    Se pierde, se le va l vista y queda alterado. 
    Me encanta calentar al muchacho. No tiene pelos todavía y eso me encanta. Igual se le nota que va a tener flor de pija, porque se le nota grandecita ya 
    Lo imagino haciendo alguna que otra paja pensando en mis tetas y me exita
    Así que empecé a buscar momentos a solas para que pueda ver mis pezones. Termina su estudio este año y anda flojo en alguna materia, me ofrecí a ayudarlo 
    Cuando viene me pongo remeras sueltas, de tela muy fina y sin nada abajo las puede ver casi completas, y cuando le doy una tarea me pongo apoyada en la mesa frente a el buscando que al apretar las tetas en la mesa, se salgan un poco. 
    Varios días así, decidí darle una alegria.
    Cuando llego le pedí que nos quedemos en la cocina. Mientras el trataba de estudiar yo puse agua a calentar y dejé que se me queme un poco la remera.
    - Me quemo, me quemó, grité para que me mire bien ya que me saqué la ...
    ... remera y la tire al piso para apagar con un pie. Me movía exagerada sacudiéndo las tetas para su deleite.
    Cuando paré, junté la remera y como sin darme cuenta que estaba caliente n las tetas al aire, agarré la remera y le mostré
    - Mira cómo quedó, casi me prendo fuego yo.
    El no lograba reaccionar y solo me miraba con cara de loco 
    Tiré la remera, y fui hasta su lado
    - Dale termina eso por favor
    - Tia, dijo casi sin voz, estás
    - Oh! Dije exagerando. No me dijo cuenta con el susto y me fui al baño, por el ángulo de la cocina sabía que me podía ver sin problemas ya que deje la.puerta abierta. Para completar me saqué toda la ropa y me agaché a juntar la apuntando con el culo a la cocina, me levanté despacio y me froté con agua una pierna, abriéndola de la otra y levantando la rodilla para que me vea toda la concha.
    Me volví a agachar me puse un pantalón amplio de tela fina y una remera sin mangas para volver a la cocina. Estaba blanco y desorbitado.
    Diciendo que no lo veía bien lo lleve al sofa y lo recosté. Se dejó hacer sin poder reaccionar. Fingiendo preocupación, me acerque a su pecho volviendo a mostrar mis tetas, y apoyando como al descuido la.mano para palpar su verga. ¡Qué linda pija el muchacho!, Pensé y quería probarla 
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