1. Ale, la mejor.


    Fecha: 17/09/2022, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: Kelo1961, Fuente: RelatosEroticos-Club

    La conocí a través de un sitio de contactos, de entrada me contó que era casada pero que estaba en crisis.
    La primera vez la coji en su casa. Realmente fogosa y muy sexy.
    Luego hubo salidas a un hotel, a mi casa, y muchas veces a la Costanera de Madero.
    Estábamos en una época lujuriosa los dos. No sé quién llevaba a quien, creo que mutuamente nos íbamos alentando para hacer locuras. Algo de exhibicionismo, y el agregado de adrenalina eran motores de una pasión increíble.
    Solíamos ir en su auto, nos quedamos horas en las zonas menos transitadas y cojiamos cómo desaforados.
    Todo empezó con una primera vez que fue genial, y siguió mejor cada vez.
    Recuerdo que le gustaba y a mí también, parar en la zona donde se estacionan los camiones y jugábamos al límite
    Auto blanco, vidrios sin oscurecer, y siempre en el asiento de adelante, cojiamos en todas las poses posibles.
    Le gustaba imaginar que algún camionero o varios inclusive, se acercaban y al vernos cojiendo, se pajeaban a un lado del auto. 
    Me gustaba que me contará sus perversiones, porque se iba calentando y se sacaba toda la ropa hasta ...
    ... quedar desnuda, poniendo sus pies en el torpedo se hacía ruidosas pajas, imaginando que la veían y le ofrecían pijas para chupar, se hacían pajas, y hasta se la cojían por turnos
    Era insaciable y solía acabar con squirt dejando charcos y un delicioso olor a concha que se impregnaba en la ropa 
    Cuando estaba muy caliente, casi siempre, no tenía límites y eso me ponía en estado de desesperación
    Prefería que le haga el culo. Disfrutaba más de tener el culo abierto, que de cojer clásico
    Se sentaba sobre mi pija totalmente desnuda, y mientras se daba sentones en la pija, se hacía la paja gritando que le trajera más pijas para chupar.
    Se ponía en cuatro de espaldas al parabrisas y mientras le hacía el culo, ella imaginaba que me cojían a mi y nuevamente dejaba otro charco.
    Nunca dudo cuando le ofrecí cojer,jamás demoró su respuesta y muchas veces ella ni bien me veía me proponía cojer.
    Alguna vez en camino a Ezeiza, se desnudó y se hizo unas buenas pajas mientras yo manejaba, imaginado que la veían los tipos que circulaban y la querían cojer.
    Fue la mejor, sin dudas. Hace años que la extraño 
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