1. Mi primera vez – Parte 1 – La curiosidad


    Fecha: 22/06/2022, Categorías: Primera Vez Tus Relatos Autor: Nekky, Fuente: RelatosEroticos-Club

    ... pregunté a mi tía si sabía el porqué; eso me tenía muy triste y pensé que ya no me quería porque me estaba poniendo fea o porque ya no era una niña. Mi tía me explicó que mi tío era un poco distante porque justamente no quería provocar un problema con mi mamá o mis abuelos por jugar pesado o de forma "inadecuada" conmigo; pues a pesar de tener 15 años, muy cercana a cumplir los 16, mi desarrollo ya estaba en su esplendor. Ya alcanzaba el 1.70 de estatura y mi cuerpo ya tenía las formas femeninas de una mujer adulta. Mi busto, a pesar de no ser enorme, ya era grande y bien formado; incluso más grande que el de mi hermana mayor y estaba cerca de alcanzar el tamaño del busto de mi mamá (ella y mi tía son muy bustonas). Mi cadera ya era ancha y mis nalgas grandes y redondas.
    
    Mi tía me dijo que por esa razón ya no jugaba conmigo a las cosquillas; no obstante, cada vez que nos veíamos y nos saludábamos, siempre me saludaba con mucho cariño y efusividad. Eso nunca ha cambiado. Sus abrazos siempre eran cálidos y fuertes y me daba unos besos bien tronados en la mejilla y nunca faltaban sus palabras dulces como princesa, hermosa, preciosa, corazón o cualquier otra palabra o adjetivo dulce.  Al escuchar esto, me sentí más tranquila y me dio mucha alegría saber que mi tío favorito no me había dejado de querer.
    
    La curiosidad
    Un día en la escuela, una de mis amigas llamada Brisa, durante el descanso entre clases nos enseñó a mí y otras 2 amigas un video que traía en su teléfono ...
    ... celular; era el fragmento de una película porno. ¡Todas estábamos impactadas de lo que estábamos viendo! Si bien, ya sabíamos en términos generales y de manera teórica muchas cosas acerca del sexo, nunca habíamos visto la acción; al menos yo no. Siempre me imaginé cómo sería, pero cuando vi esas escenas en donde un tipo con un pene inmenso penetraba a una muchacha y todo lo que le hacía, me quedé impactada. Una onda de calor invadió todo mi cuerpo e incluso hizo que mi corazón se acelerara. Terminamos de ver el video entre risas, bromas y comentarios bastante soeces para nuestra edad y regresamos a clases. 
    
    Desde ese día, no podía quitarme de la mente esas imágenes, pero sobre todo, no podía dejar de sentir esa onda de calor que recorría todo mi cuerpo y que siempre culminaba en unas pequeñas punzadas muy dentro de mi zona íntima. Eso me llevó a empezar a explorar mi intimidad, a conocer mi sexo y a empezar a entender que literalmente, me calentaba a mil cada vez que me acordaba del video. Una noche simplemente no pude evitarlo y empecé a tocarme más y a llegar más allá... ya no podía resistirlo, estaba tan excitada que cuando me di cuenta, mi mano derecha ya estaba bajo mi ropa interior y con mi dedo índice acariciaba mi clítoris. Lo froté durante un par de minutos hasta que una fuerte sensación dentro de mi sexo me hizo parar. De momento me asusté, pero lo que estaba sintiendo era tan fuerte y la calentura era tanta que solo unos segundos después ya estaba tocándome ...